Trazabilidad en la ganadería
Desde la identificación de la propiedad hasta el seguimiento del animal

En el sector agroalimentario se entiende por trazabilidad la capacidad de rastrear un alimento, un pienso, un animal productor de alimentos o cualquier sustancia que vaya a ser usada para ser incorporada a ellos, a través de todas las etapas de producción, elaboración y distribución que forman la cadena alimentaria.


La identificación de los animales constituye una práctica ganadera habitual que se remonta a la antigüedad. Si en un principio se realizaba para diferenciar animales valiosos o para asegurar la propiedad de los animales para evitar robos y fraudes, en la actualidad se utiliza con fines tan diversos como la gestión de las primas ganaderas o la realización de campañas de saneamiento. Y se ha convertido en un elemento fundamental para garantizar la seguridad de los alimentos de origen animal, al permitir rastrear el origen de los mismos desde la mesa hasta la granja.

El tipo de identificación empleada en las diferentes especies ganaderas varía en función de factores como el valor individual de los animales, el tipo de manejo o de cría, o los riesgos potenciales derivados de los mismos. Para las especies bovina, ovina, caprina y equina la identificación se realiza de manera individual para permitir un correcto seguimiento de cada individuo e incluso de su descendencia, mientras que en especies de producción intensiva, como el porcino o las aves, la identificación se realiza por lotes de animales que son criados en condiciones idénticas.



Identificación del ganado, historia y evolución



La identificación de ganado es una técnica de marcaje que ha evolucionado con el paso de los siglos hasta convertirse en un eficiente método de control, tanto nominal como administrativo, de las reses que conforman un rebaño.


Nacimiento y evolución

Los primeros signos documentados de identificación de ganado se remontan a la Antigüedad, cuando los egipcios comenzaron a realizar marcas a hierro caliente sobre sus reses. Más tarde, los romanos añadieron una vertiente supersticiosa a este método al utilizar símbolos elegidos como parte de hechizos mágicos destinados a proteger a los animales. Durante la Edad Media, en Europa se mantuvo la tradición del marcado como método de control que se aplicaba sobre las reses de piel gruesa.

Siglos después, tras la colonización de América, la técnica del marcaje se hizo especialmente popular en todo el Oeste Americano y en su tradición vaquera. Las grandes extensiones de terreno permitían que el ganado pastase libremente, más allá de los límites del rancho al que pertenecía, y la marca a hierro caliente era lo que posibilitaba la posterior identificación por parte de sus dueños. Como ha podido verse multitud de veces en el argumento de películas o novelas de vaqueros, el robo de ganado fue una práctica muy frecuente en esta época; de ahí que las marcas adquiriesen una especial importancia. Estas se multiplicaron por doquier, y mientras los ladrones tenían la capacidad de modificarlas y falsificarlas aplicándoles correcciones, las autoridades comenzaron a ver la necesidad de un registro que permitiese un mejor control y un mayor acoso a los delitos sobre el ganado.

El marcaje de ganado en la actualidad

La identificación de ganado sigue vigente en la actualidad y, aunque la práctica del pastoreo a campo abierto no sea tan habitual como antes, las marcas todavía cumplen su función. Además de para la pura identificación y para demostrar la titularidad sobre un animal, los marcajes cumplen hoy en día una importante labor en el control de reses; tanto en registros de producción, como en la identificación de razas o el conocimiento del estado fisiológico del animal, por ejemplo.


Más allá del marcaje a hierro caliente, en la actualidad existen numerosas técnicas de identificación de ganado entre las que se pueden mencionar la pintura semipermanente, las marcas o cortes en orejas, los tatuajes en el interior del labio o las orejas, los aros o placas identificativas en las orejas, los bolos ruminales o los sistemas e implantes por radiofrecuencia o RFID.

Identificación de ganado por radiofrecuencia

De entre todos los sistemas utilizados en nuestros días, destaca en RFID, o identificación por radiofrecuencia en collares y placas o mediante implantes subcutáneos. Esta técnica de marcaje permite monitorizar el movimiento de las reses para localizarlas con mayor facilidad y obtener al mismo tiempo datos y estadísticas sobre su comportamiento. Se trata de una tecnología capaz de reflejar información a tiempo real y que mejora el seguimiento por parte tanto del ganadero como de empresas alimenticias, casas de subastas o instituciones gubernamentales.

Los marcajes por RFID permiten obtener datos sobre la posición exacta de un animal, así como localizar a todo un rebaño desde una aplicación móvil, pero también aportan información sobre su estado de salud, sus movimientos exactos, su dieta, etcétera. Esta tecnología es de gran utilidad tanto para el propietario de las reses como para otros agentes como subastadores, productores o vendedores de productos cárnicos.

La identificación de ganado es, en definitiva, una técnica milenaria que continúa vigente hoy en día. Si bien su finalidad sigue siendo la misma que en el momento de su aparición, el paso de los siglos y las progresivas innovaciones tecnológicas han hecho que su papel actual sea mucho más amplio y que las posibilidades que ofrece se hayan multiplicado considerablemente.

ACTUALIDAD:

 
La trazabilidad es por tanto una herramienta fundamental para garantizar la seguridad de los alimentos así como la sanidad de las personas y los animales, y por ello aparece de manera destacada tanto en el Código Sanitario de la OIE (Organización Mundial de la Sanidad Animal) como en el Codex Alimentarius (FAO/OMS).

En la producción primaria coexisten una serie de instrumentos tales como la regulación y registro de la  identificación de los animales (individual o por lotes, según la especie), el registro de explotaciones ganaderas y el de los traslados de animales, que utilizados de manera combinada permiten garantizar la trazabilidad de los animales vivos desde su nacimiento hasta su sacrificio.

Además, el transporte de los animales vivos es una actividad sujeta a determinados requisitos cuyo propósito es garantizar la protección de los animales durante el viaje. SIRENTRA es el registro que contiene información sobre los transportistas de animales vivos, sus medios de transporte y sus contenedores



FUTURO:


Y otra de las cosas que se viene a resultas de esta evolución y que estamos viendo en el Tecnódromo ganadero, son los collares caravanas inteligentes, y entre ellas, se ofrecen las unidades que tienen GPS, que no solo se pueden usar en corrales, sino también en campo para conocer el comportamiento de los animales” detalló el Ingeniero.

Es decir, el productor puede conocer mucho más en detalle el comportamiento de sus animales en aspectos tales como cuánto están comiendo, cuándo caminan, hacia dónde caminan, qué sector comen más o en cual menos. Es decir, son datos que uno va acumulando para luego poder hacer un cóctel de ideas y mejorar la producción.

Todo se combina de manera tal que identifica a cada animal a medida que llega al comedero y la hora de llegada, donde se conoce la cantidad de comida disponible y la cantidad de comida remanente, y por diferencia se conoce el peso de lo consumido por ese animal.

Cómo nuestros crotales inteligentes ayudan a la trazabilidad del ganado

Los consumidores actuales exigen más información que nunca sobre los alimentos que compran. En respuesta, las cadenas de suministro deben ser capaces de proporcionar información detallada sobre sus productos para garantizar la transparencia. El uso de códigos de barras y chips RFID ha ayudado a las empresas a realizar un seguimiento eficaz de los paquetes individuales; sin embargo, estos identificadores no permiten posteriormente separar la información de cada animal, sino del lote total. Cuando se trata de rastrear el ganado, es necesario que exista un método que identifique a cada animal, de modo que si uno de ellos enferma o es portador de una enfermedad, se pueda localizar su origen y apartarlo de la población general.

La identificación animal es una parte integral de cualquier sistema de producción ganadera. Una de las formas de identificar el ganado es aplicando una etiqueta en la oreja a cada animal. Estos están hechos de un tipo especial de metal y se colocan en la oreja de un animal. Esto permite a los ganaderos rastrear su ganado con facilidad. El seguimiento permite a los productores controlar a sus animales y prevenir la transmisión de enfermedades. La trazabilidad es especialmente importante cuando se cría ganado para alimentación.

Cada animal se identifica mediante un dispositivo específico llamado crotal. Estos son económicos, duraderos y se pueden leer a mano. Cada etiqueta tiene un número, una letra y una serie de puntos codificados. Esto facilita la identificación de ganado individual y el seguimiento de sus animales. Los productores colocan la etiqueta en la oreja de cada animal que desean rastrear y luego aplican heridas punzantes en la carne de los animales con la etiqueta de metal. Una vez que la carne se haya curado, los productores podrán seguir los movimientos de los animales. Las etiquetas de oreja se aplican fácilmente y pueden ahorrar tiempo al realizar el seguimiento del ganado.

Nuestros crotales permiten a los productores realizar un seguimiento de su ganado en tiempo real. Son dispositivos electrónicos que se pueden amarrar al ganado o a los propios animales. Para ello utilizamos una serie de satélites para calcular y registrar la ubicación del animal. Las coordenadas se registran para que los ganaderos puedan encontrar sus animales cuando sea necesario. Con el fin de ofrecer un servicio más preciso y aportar valor a nuestros clientes, incluimos otros dispositivos de seguimiento como detectores de movimiento y escáneres.

Las asignaciones tienen muchos usos para los productores de animales que crían ganado con fines de producción de carne, lácteo o cría. Este tipo de etiquetas son compatible con todo tipo de ganado como caballos, ovejas, cabras y vacuno otras especies criadas para carne o productos lácteos. Estos animales generalmente se marcan al nacer con una etiqueta en la oreja que tiene números, letras y códigos de identificación únicos. También se coloca una etiqueta en la oreja del animal después de que alcanza la edad adulta para que los dueños de los animales puedan identificar fácilmente a su ganado. Los números en las etiquetas ayudan a los dueños de animales a identificar a sus animales cuando buscan animales perdidos, especialmente cuando manejan ganado en grandes manadas o rebaños.

Todo productor de animales debe usar etiquetas en las orejas al criar ganado con fines de identificación. Nuestras etiquetas permiten de manera económica, duradera y fáciles de aplicar en el orificio del canal auditivo de cada animal generar un valor añadido para el consumidor final de manera que éste de más valor a la procedencia del animal y las pasturas que ha habitado.





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